Un espectáculo
musical que te transportará
a un Palacio del lejano Oriente durante la ceremonia
de elección de las esposas del Sultán.
Las más bellas
y sensuales danzarinas de diferentes
clases sociales se presentaban a esta selección
para la cual habían sido preparadas desde niñas.
Allí con sus magníficos
vestuarios de sedas y gasas,
con sus velos cubriendo parte del rostro, las largas
faldas
que sugerían sus encantos bailaban para agradar al Sultán
y presumir entre ellas.
No faltaban los chismes y envidias
entre estas exóticas
y sensuales mujeres que provocan grandes disputas.
La madre del Sultán era la encargada de elegir a la esposa.
Durante la
ceremonia de casamiento
uno de los rituales más importantes era
"La Danza del Candelabro"
Allí una danzarina conducía el cortejo
y ejecutaba su baile
llevando un candelabro en la cabeza con velas encendidas.
Era una manera simbólica de iluminar el camino
de la nueva pareja como una forma de atraer
más felicidad a la misma.
A pesar
de que la última palabra la tenía
la madre del Sultán nunca se imaginaron que
"el amor podía ser más fuerte",
y vencer las diferencias culturales.